La cartera permanente es una estrategia de inversión creada por Harry Browne en los años 80. Su idea es que ningún activo funciona bien en todos los escenarios económicos, por lo que distribuye el capital a partes iguales entre cuatro activos que se comportan bien en diferentes entornos.
Composición (25% cada uno):
- •Acciones → prosperan en épocas de crecimiento económico
- •Bonos de largo plazo → suben cuando los tipos bajan o hay deflación
- •Oro → protege en épocas de inflación e incertidumbre
- •Efectivo/Letras → mantiene valor en recesiones y crisis de liquidez
Rebalanceo: Se rebalancea anualmente o cuando algún activo supera el 35% o cae por debajo del 15%.
Desventaja: En épocas de fuerte crecimiento bursátil (como 2010-2020), la cartera permanente rinde bastante menos que una cartera 100% renta variable. Es más estable, pero a costa de rentabilidad a largo plazo.
